Realmente esta entrada era para poner las fotos de mi cocina, pero he tenido un desaguisado con el lavaplatos... al fin me dijo... hasta aquí hemos llegado... y después de dos visitas del técnico, al pobre (lavaplatos) me lo ha dejado temblando... si así literalmente temblando, no hay por donde cojerlo porque se mueve a la mínima. Como el pobre ya tiene sus añitos, y le comentamos que lo teníamos que cambiar, el técnico ni se ha molestado en fijar los tornillos (vaya cara!).
Si es que... cuando un aparato te ha hecho el trabajo bien y te ha acompañado durante los últimos 13 años le cojes cariño y recuerdas que cada dia te acompañaba y te hacía la vida más cómoda, pues te da tristeza.
Ahora, hasta que traigan el nuevo, se echa en falta, porque después de comer hay que remangarse y ala! a fregotear.
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